¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

Un yaguarundí volvió a su hábitat con un collar de rastreo satelital

Es la primera vez que la provincia reintroduce un ejemplar de esta especie con un dispositivo de rastreo, un paso clave para la conservación de la fauna nativa.

 

Por Redacción

Viernes, 03 de julio de 2026 a las 11:15

La Policía Ambiental de Córdoba y el Parque de la Biodiversidad concretaron la liberación de un yaguarundí (Herpailurus yagouaroundi) equipado con un collar de rastreo satelital, que permitirá seguir sus movimientos y estudiar su comportamiento en estado silvestre.

El ejemplar había sido rescatado en agosto de 2025 en Villa Concepción del Tío, cuando tenía apenas un mes y medio de vida, y desde entonces atravesó un largo proceso de rehabilitación para poder regresar a su hábitat natural.

Un hito para la conservación de la fauna

La liberación se llevó a cabo en una zona rural de Altos de Chipión, en el departamento San Justo, a más de 200 kilómetros de la ciudad de Córdoba.

Se trata de la primera vez que un yaguarundí es reinsertado en la naturaleza en la provincia con un sistema de seguimiento satelital, lo que permitirá obtener información inédita sobre sus desplazamientos, hábitos y adaptación al entorno.

El monitoreo estará a cargo de especialistas

El seguimiento del felino será realizado por investigadores del Instituto de Diversidad y Ecología Animal (IDEA-CONICET), perteneciente al Centro de Zoología Aplicada de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba.

El equipo científico estudia el comportamiento de estos felinos para desarrollar herramientas de conservación y protección de la fauna silvestre, aprovechando la información que aportará el collar satelital.

"Nos llena de alegría poder concretar esta liberación"

El secretario de Policía Ambiental, Adrián Rinaudo, destacó la importancia del trabajo realizado desde el rescate.

"Cuando rescatamos este yaguarundí, hace casi un año, se nos presentó un desafío muy grande porque era apenas una cría de un mes y medio. Hoy poder concretar la liberación, que se haga con un seguimiento posterior y en un espacio propicio para el ejemplar es algo que nos llena de alegría", expresó.

Un año de aprendizaje para volver a la naturaleza

El yaguarundí liberado, de coloración rojiza —una de las tres variantes que presenta la especie—, tiene aproximadamente un año de edad.

Como perdió la posibilidad de aprender junto a su madre, los especialistas debieron recrear ese proceso mediante un protocolo de rehabilitación extremadamente riguroso, evitando que asociara la presencia humana con la obtención de alimento.

Durante las primeras semanas fue alimentado mediante mangas especiales y su comportamiento fue monitoreado con cámaras diurnas y nocturnas, mientras que los cuidadores utilizaron máscaras para impedir que identificara a las personas como proveedoras de comida.

Además, el equipo técnico le enseñó habilidades fundamentales para sobrevivir en libertad, como trepar, raspar, acechar y cazar, evaluando permanentemente su evolución.

El momento ideal para la reintroducción

Los especialistas determinaron que el felino ya estaba preparado para regresar a la vida silvestre y eligieron este momento porque a partir del año de edad comienza su madurez sexual, una etapa clave que podrá atravesar en su ambiente natural, favoreciendo la conservación de la especie.